1. Convéncete que tú tienes el poder para dejar de lastimar a los demás animales y que tú no quieres ser parte de la demanda que los mantiene esclavizados, privados de su libertad y por la cual al final son brutalmente asesinados. Una vez convencid@ de ello, dar vuelta atrás será casi imposible.
2. Ponle ojos y nombre a cada uno de los otros animales que ya no irán a tu plato, tu baño o guardarropa, para que en todo momento los tengas presentes.
3. Fíjate una meta de tiempo, que no supere los cuatro meses, para realizar la transición si es que no puedes realizarla de un día para otro. Si lo puedes hacer de un día para otro felicidades, sólo asegúrate de no caer en malpasadas nutrimentales.
4. Si tu transición es por etapas, establécete ser vegan@ en los periodos que elegiste de transición, no dejes los alimentos que vienen de otros animales por grupos, déjalos todos a la vez, ya que de lo contrario seguirá habiendo animales esclavizados por tu platillo aun en esos periodos, y en algunos casos (como cambiar carne por lácteos o huevos) incrementa el número de animales que dañas con tu decisión. La recomendación es elegir los días a la semana en los que comerás vegano (por ejemplo, lunes y miércoles) y cada cuánto estarás agregando otro día de tu semana (es decir, que cada una o dos semanas agregues un día que comas vegano); puedes también hacerlo por comidas: todos los desayunos, luego todas las comidas, y así sucesivamente. Defínelo en tu plan y pon manos a la obra.
5. Identifica los platillos que ya consumes cotidianamente, que te gustan y que excluyen de sus ingredientes ya los productos de origen animal: calabacitas a la mexicana, ensalada de haba verde, quesadillas de flor de calabaza, de hongos o cuitlacoche, tortitas de papa, chiles rellenos de frijol, etc.
5. Identifica los platillos que ya consumes cotidianamente, que te gustan y que excluyen de sus ingredientes ya los productos de origen animal: calabacitas a la mexicana, ensalada de haba verde, quesadillas de flor de calabaza, de hongos o cuitlacoche, tortitas de papa, chiles rellenos de frijol, etc.
6. Sustituye los ingredientes de origen animal en tus platillos diarios, por otros de origen vegetal, es decir, veganiza: en vez de carne deshebrada usa setas deshebradas, en vez de bistec usa berenjenas asadas, en vez de carne para hamburguesa asa un hongo protobello, para carne molida usa soya texturizada en trocitos, gluten para los estofados, leche de almendra o arroz en vez de leche de vaca, etc. OJO: no te alimentes de la misma forma que solías hacerlo sólo "veganizando" ingredientes, esto es sólo para la transición que no debe durar más de 4 meses; también come en mayor cantidad para asegurarte que el número de calorías que consumes ahora sea el adecuado para tu peso y edad.
7. Busca nuevas y divertidas recetas en internet con ingredientes a los que estás acostumbrado, por ejemplo, pon en tu búsqueda "recetas veganas con (tu ingrediente favorito)" y obtendrás muchísimos resultados.
8. Entra a foros y páginas veganas, conoce más gente vegana, convive y platica con ell@s, será muy enriquecedor leer o escuchar las experiencias de otr@s que ya pasaron por donde tú vas y pueden orientarte y apoyarte en este importante cambio ético. Considera que tal vez también tengas críticas, las personas veganas también son humanas y erran en su actuar y decir, por lo que ve abierto a aprender pero con reservas para quienes sólo te critiquen y no te den una solución (pero toma en cuenta las críticas duras, a veces aprendes más de ellas que de los apapachos)
9. Conoce los requerimientos nutrimentales de una dieta vegana saludable y los alimentos vegetales que los contienen para que puedas aportar a tu organismo nutrientes que resultarían en deficiencia para una dieta vegana mal planeada: aminoácidos esenciales, calcio, hierro, vitamina A, zinc, yodo, vitamina B1, fósforo, azufre, vitamina B12 y omega3.
10. ¡No te asustes! todo cambio en nuestros hábitos alimenticios tardan en asimilarse aproximadamente tres semanas, por lo que puedes sentirte rar@ durante un periodo cercano a tu decisión de hacerte vegan@, si te aseguras que estás consumiendo lo que debes consumir, no hay de qué asustarse, pero si pasan más de 4 meses y no sientes una mejoría en tu salud, quizá tengas algún problema serio de absorción y debes consultar un profesional de la nutrición vegana para compensar tu problema de salud.
11. Identifica las marcas de productos de higiene y limpieza personal que experimentan con animales no humanos y cámbialos por productos que no experimentan con los demás animales.
12. Investiga la lista de ingredientes ocultos en alimentos y productos de higiene y limpieza y lleva una lista siempre contigo cuando hagas tus compras. Evita además de la experimentación, productos que contengan este tipo de ingredientes en su lista.
13. Pregunta en los foros veganos de tu ciudad o país sobre productos de higiene y limpieza éticos o recetas para realizar tus propios productos en casa.
14. Identifica en tu guardarropa las prendas hechas de cuero, piel, lana, seda u otra fibra animal. Busca sustituirlos por prendas similares con fibras vegetales o sintéticas, de preferencia en tianguis o mercados donde vendan ropa y calzado usados, y así no contribuyes con tu dinero al uso desmedido de recursos naturales tan solo por sustituir tus propios productos. También puedes organizar intercambios con parientes y amigos.
15. Lee literatura relacionada con el veganismo, conoce los distintos autores y genera tu propio criterio una vez que conozcas las distintas posturas de los expertos. No te quedes con lo que crees, aprende de lo que otros dicen y hacen.
16. Consume local, no sólo lo hecho en México, sino lo que producen las pequeñas comunidades rurales y a veces indígenas que rodean tu localidad. Recuerda que el veganismo es una práctica de justicia que involucra a todos los animales, también a los humanos, y que comprar a grandes corporaciones no sólo destruye los ecosistemas, sino afecta a pequeños productores y la mayoría de sus productos involucra la explotación de empleados (esclavos) que muchas veces pertenecen a grupos "vulnerables".
16. Consume local, no sólo lo hecho en México, sino lo que producen las pequeñas comunidades rurales y a veces indígenas que rodean tu localidad. Recuerda que el veganismo es una práctica de justicia que involucra a todos los animales, también a los humanos, y que comprar a grandes corporaciones no sólo destruye los ecosistemas, sino afecta a pequeños productores y la mayoría de sus productos involucra la explotación de empleados (esclavos) que muchas veces pertenecen a grupos "vulnerables".
Con el tiempo será más sencillo e irás conociendo más, no desesperes, mantente firme y convencid@ que lo que haces es lo éticamente correcto y que con ello dejas de dañar a millones de animales no humanos.
Igualmente, te darás cuenta que lo que practicas se extiende a animales humanos también, y buscarás productos de producción justa, donde otros animales humanos no estén siendo esclavizados o abusados.