jueves, 28 de febrero de 2013

¿Por qué una persona vegana no debería procrear?


Se dice que este mundo necesita más vegan@s, entonces ¿por qué es incongruente con el veganismo la procreación?

Primero que nada, hay que decir que sí, que necesitamos más vegan@s, para dejar de dañar a los demás individuos con nuestras acciones de consumo, sin embargo, existe una realidad absoluta: ni el/la vegan@ más pur@, ni siquiera un@ jainista o un@ practicante puro del sun gazing, tiene un impacto cero en el planeta. Hay pequeñísimos insectos imperceptibles a la vista que todos los días aniquilamos por nuestra simple existencia, por más filtros que se pongan en el agua, por más cascabeles en los pies, por más que en vez de cortarnos el cabello lo arrancáramos uno a uno de raíz o por más que no comiéramos vegetales y nos alimentáramos sólo de sol y agua, estamos matando o arrebatándole su hogar al menos a un animal con nuestra existencia.
Nuestro actual estilo de vida requiere energía. Si bien saben, el principal factor de cambio climático es la producción energética, seguida de la industria de la transformación, luego la ganadería, después la industria del transporte y de ahí para abajo otras actividades “económicas”; todo el que esté leyendo esto, utiliza claramente computadoras, las cuales requieren energía para funcionar, y no sólo eso, utilizaron energía y recursos para ser producidas; muchos de sus componentes terminarán, por ser objeto de la obsolescencia programada, en algún país de África o Latinoamérica, en los tiraderos masivos de basura. Igualmente, supongo que la mayoría que visitamos este blog, tenemos un refrigerador en casa, de mínimo una hielera a la que le ponemos hielos, que requirieron una energía para hacerse de hasta 86 kWh/ton de hielo; igualmente la producción de un kilogramo de almendras implica 16,095 litros de agua, para producir ese kilogramo de almendras se requieren 15 metros cuadrados de tierra y tan solo su producción agrícola, sin contar transporte, empaquetamiento, comercialización, etc. involucra 675 kg de dióxido de carbono equivalentes y la muerte de millones de insectos y de pequeñas aves y mamíferos que al momento de la cosecha fueron destazados por algún tractor o envenenados con los herbicidas y pesticidas utilizados, esto sólo por poner un poco de ejemplos … poco más del 80% de nuestra energía actualmente proviene de combustibles fósiles, creo que nadie aquí necesita ser un experto en medio ambiente para saber los daños que causan los combustibles fósiles. Todos utilizamos luz eléctrica en casa, digamos en promedio unas tres horas por día, si sólo utilizáramos un único foco de 60W, estaríamos emitiendo algo así como 200 gr de dióxido de carbono al ambiente, pero claro, hay que considerar que para producir ese foco se necesitó energía y se necesitaron recursos que fueron extraídos de algún ecosistema, y por ende, esa extracción mató y mata miles de animales; muchos se bañan aún con agua caliente, digamos que todavía se tardan promedio 15 minutos bañándose, eso involucra unos 5 kg de CO2 expelidos al medio ambiente y bueno, quién pensaría en bañar un bebé con agua fría, ¡es tabú!, aunque está demostrado que los bebés que se bañan con agua fría son más sanos de todas formas. Ese propano es una fuente fósil, es un subproducto de la extracción petrolera y por muy limpia que sea una torre petrolera, tiene pequeños derrames y emisiones que matan a la fauna cercana a esas torres, ahora, ni se diga el boiler o el tanque que nos sirven para aprovecharlos, requirieron energía y materia para ser producidos, inclusive si tuviéramos un calentador solar, este requiere materia prima para elaborarse y dicha materia, de nuevo, se obtiene de la invasión y muchas veces destrucción de ecosistemas y por ende del hogar de millones de animales de todas las especies. Ahora bien, los sistemas financieros son los terceros impactadores en la huella de carbono de un humano (junto con la alimentación, la casa-habitación y el transporte), por lo que si alguno de nosotros usa una tarjeta de nómina, ya está afectando la casa de muchísimos animales también. Recordemos que en bosques y selvas no sólo viven animales no humanos, sino también poblaciones indígenas (contactadas o no) que tienen los mismos intereses fundamentales que nosotros citadinos y adaptados a una enferma sociedad que los ve salvajes e incivilizados...

Mucho se habla de que el impacto de un@ vegan@ es mucho menor que el de un@ carnista, lo cual es generalmente cierto, pero las otras consideraciones sobre el uso de recursos y energía por un estilo de vida, se nos olvidan. Obviamente, entre más personas seamos en el mundo, más recursos se necesitan, un bebé humano necesita pañales (de tela o no, son recursos), ropa, un lugar dónde dormir, agua, comida y un largo etcétera, ello involucra recursos que estamos robando de algún ecosistema, hogares de animales que estamos destruyendo para satisfacerlo, animales exterminados para apropiarnos de esos recursos... Cada habitante del planeta, es responsable de millones de muertes por su mera existencia, y más si vive en el sistema económico del que somos parte. Si ya existen humanos que han nacido y muchísimos esperan una oportunidad en un asilo (llámense niños, ancianos o indigentes), en vez de reproducir la materia (es decir, hacer más niñ@s vegan@s) ¿por qué no mejor reproducimos las ideas? Aquellos con la necesidad de hacer familia, deberían adoptar los niños ya existentes que de todas formas usarán recursos estando o no en una familia; obvio, se ponen trabas ideológicas, siempre será más difícil o casi imposible para una pareja vegana adoptar por los miedos de los servidores sociales a matar al infante en cuestión, pero se puede hacer el intento. También podemos hacer labor con adultos mayores, yo en los actos a pie de calle que he hecho me he encontrado que dicha gente tiene más sensibilidad de lo que creemos, y mucha gente que hace labor en los asilos (no tanta como se necesita) los escucha y ellos pueden servir como evangelizadores también; lo mismo sucede con los indigentes, cuando se les habla del freeganismo muchos iluminan su rostro. Otra manera, es saliendo a la calle, pregonando el veganismo como una filosofía de respeto hacia todos los animales (humanos y no humanos), así nos podemos multiplicar sin reproducirnos, convenciendo a otros, uniendo a otros a nuestro movimiento, somos más cantidad de vegan@s pero sin necesidad de reproducirnos. Podemos también tratar de salirnos del sistema económico que es el que actualmente esclaviza a millones de animales (humanos y no humanos) cultivando nuestros propios alimentos, (permacultura urbana por ejemplo), construyendo nuestras casas con materiales que dañen lo menos posible a los animales que habitamos este planeta (el problema serían las leyes que en realidad no permiten eso si no “poseemos” el terreno con el uso de suelo adecuado) y pues ya muy extremista, ponernos un taparrabos e irnos a alguna selva virgen, donde seguramente no tendríamos todos los nutrientes necesarios para sobrevivir sanamente y nos veríamos obligados a hacer poli cultivos y cambiar así de lugar el hogar de los los demás animales para producir nuestro alimento… esa es la historia de la humanidad, se ha reproducido y ha roto el equilibrio natural y sobre todo ha puesto su propio interés por encima del interés de los otros animales. Además, en parte lo digo en broma ¿no acaso creemos que esterilizando a perros y gatos terminaríamos el problema de sobrepoblación y así, eliminaríamos el sufrimiento de millones de ellos? ¿no es especista decir que los otros animales no se reproduzcan para mantener estables las poblaciones por especie, pero a nosotros nos damos el permiso nada más porque “necesitamos ser más vegan@s”? No digo que lleguemos al nacismo ecológico de prohibir los nacimientos y controlarlos obligando a la población a realizarse salpingoclasia o vasectomía, sino que razonemos nuestras acciones como vegan@s, lo coherente es que si queremos una familia humana, adoptemos y sobre todo, que hagamos activismo de boca en boca, la mejor manera de llenar este mundo de vegan@s no es reproduciéndonos y hacer más vegan@s, sino haciéndole ver a otros que el veganismo es un aspecto de justicia y el cambio se dará, poco a poco, pero se dará.
Todos los animales necesitamos que cada quien actúe de dos formas, una es dejando de ser parte de la demanda que los tiene en esas condiciones de esclavitud y rezago (como en el caso de los indígenas), es decir, haciéndonos vegan@s. La otra, es que salgamos a las calles a difundir no sólo el veganismo como tal, sino sus implicaciones en el respeto hacia todos los animales, en cómo incluye eso al animal humano, a difundir los principios de justicia e igualdad que necesitamos todos los animales y más allá, los animales que esclavizamos con nuestras acciones, necesitan que les abramos jaulas o rompamos cadenas, pero si es un riesgo que muchos no están dispuestos a tomar, entonces, hay que salir a las calles hay que hablar, pregonar el veganismo, no ocultarlo, sentirnos orgullos@s de nuestra forma de atender las necesidades de los otros animales (humanos y no humanos). Un@ vegan@ que solo hace ciberactivismo está perdiendo cientos de mentes abiertas allá afuera que entenderán el mensaje y que harán el cambio pero que no tienen los medios y/o el tiempo para estar en las redes. Un@ vegan@ que confía en ser un@ excelente padre o madre, está apostando a hacer un trabajo excepcional donde la educación que le inculque a su hij@ no se vea influenciada por una educación institucional que es especista y una sociedad que es especista, por lo que no está considerando la influencia que otr@s niñ@s tendrán sobre su hij@; además, sólo estará haciendo un@ o dos vegan@s (bueno, hasta 17 si se pone a fornicar en cualquier oportunidad), mientras que si sale con el resto de la gente que no es vegana, tiene potencial para hacer más vegan@s y si no se reproduce, está salvando muchísimos más animales, pues sus hij@s no estarán gastando los recursos que le pertenecían a otros animales (humanos o no humanos). Ahí la importancia de no reproducirnos, el afectar a la menor cantidad posible de animales de cualquier especie, pues la existencia de un humano, presupone la afectación de millones de animales (humanos y no humanos) aún bajo el más estricto veganismo…